sábado, 9 de octubre de 2010

Poema I

Dormida en una nube silenciosa de angustia y tristeza,
Descansa mi alma destripada, consumida e indolente.
Palpita a desgano un corazón mutilado,
Desangra en sollozos mudos y escondidos.

Llueve mi muerte sobre tu rostro sereno,
Fui pétalo que entre tus brazos llegó a ser flor,
Hierba que en tu jardín creyó ser el mas verde prado.
Alma que sintió su cuerpo.

De tanto pensarte he llegado a gastar tu recuerdo,
Tu rostro difuso se esconde tras la pena de extrañarte.
Mis lágrimas humedecen noche tras noche las cobijas,
Y yo duermo, abrazando aire con olor a ti.



No hay comentarios:

Publicar un comentario