jueves, 13 de agosto de 2015

Héctor en busca de la felicidad

"Evitar la infelicidad, no es el camino a la felicidad"


Quiero aprender a ser feliz y aprender a hacer feliz, dos cosas muy distintas e igualmente importantes.
Ser única, usar los cinco sentidos para apreciar todo el enorme mundo que me rodea, distinguir los segundos esos que te llenan el alma.
El tema es cómo lograr que ser feliz, sea una costumbre diaria, como ducharse o lavarse los dientes.
Cómo contagiarla cual plaga mortífera, creer y aceptar que si es posible estar en un periodo feliz, agrandarlo y crear un Big Bang de felicidad que se coma y digiera cada tristeza, sin hacerla desaparecer por completo, eso es muy importante, ya que si y solo si hemos sido profundamente infelices valoraremos al 100% la felicidad actual.
Claro como el agua es que el pasado nos acosa, como pesadilla infantil, aprender a despertar a tiempo, llorar, gritar y desahogar. 
¿Por cuanto tiempo podemos mantenernos felices?, ojalá mucho mas de lo que podemos soportar sumergirnos bajo el mar. ¿Será solo cuestión de entrenamiento mental, de disposición y decisión?
Esperanza arma de doble filo, a esa hay que tenerla bien cerca como esos enemigos que bajo el ojo podemos controlar, no dejarla crecer como mala hierba. La mala hierba asfixia las pequeñas flores silvestres que nacen y se cuidan solas.

martes, 17 de febrero de 2015

IMPOTENCIA

La impotencia es el sentimiento que por lejos ha gobernado mi vida,
el saberte lejos, frío, sórdido, renuente inclusive indolente.
No poder hacerte entender lo que siento, como si fuera incierto que el amor es un idioma universal.
Veo pasar los autos mucho mas lento de lo que pasan los años, las fuerzas se agotan y la pereza de vivir se apodera de cada segundo de mi ser.
Solitaria y conmovedora espera, espera que incomoda al deseo de sentir los cálidos abrazos que hace años solías darme, estoy realmente agónica de la vida, del respiro, circulo sin rumbo por la calle, esperado encontrar esa sorpresa que no me sorprende jamás.
Seco los recuerdos que ruedan por mi mejilla, ya cada ves menos constantes, pero no menos dolorosos.
Una tregua, necesito un escape a ese sentimiento, nada me conmueve, nada me ilusiona y peor nada me inspira.
Suena el televisor como maquinaria pesada en una cuidad llena de desconocidos, la música antes anestésica hoy sólo mas excita la herida que no sana mas.
La gente pasa por mi lado sin reconocerme, soy un turista en mi propia existencia, vacaciones inertes, asfixiantes, infinitas.
La pregunta que me viene a la mente es ¿quien soy?, ¿para qué quiero ser?, quiero ser la luna, pálida, solitaria insomne, poco visitada, mirada desde lejos por estúpidos curiosos que no son capaces de abrazarla y darle un poco del calor, que para otros derrochan a diestra y siniestra.
Soy algo al fin! algo que se mira desde lejos, que no se toca, que no es digno de la compañía de ese SOL que representas en mi vida.
Que impotencia siente la menguante de no poseer al astro rey, de rodearse de la nada, del espacio infinito con estrellas plata que no cumplen su función.
Sáquenme de aquí este dolor que el pecho se revienta y empapa de rojo mi sábana.
IMPOTENCIA eso es lo que gobierna estas letras, que a nadie le interesan, ni siquiera a mi.